5 oct. 2014

Frases y dichos populares cubanos, tomados del argot beisbolero (I).


El juego de pelota o beisbol.



 El BEISBOL, (así como palabra aguda la pronunciamos los cubanos y no béisbol, como quiere la Academia que digamos), está estrechamente ligado a la idiosincrasia de nuestro pueblo, por lo que es considerado como el deporte nacional.
Esa unión tan intrínseca, ha dado origen y ha aportado al vocabulario cubiche, una serie de expresiones, dichos y frases hechas, comúnmente utilizadas en el habla cotidiana.

Así pues, cuando sorprenden a alguien en una infidelidad  o lo cogen desprevenido en otra actividad censurable, se dice que lo cogieron movido o fuera de base.
♦“— ¡Tremendo aguacero, gallego! —exclamó a mi espalda Despanier—. Y no trajimos capa de agua, nos COGIÓ FUERA DE BASE.” (M. Barroso,“Amanecer con hormigas en la boca”, pág. 113).
♦“COGIDO FUERA DE BASE, aterrorizado. Roseñada no encontró otra excusa a mano... (E. Núñez Rodríguez, “Gente que yo quise”, pág. 50).
♦“...no puede estar ni siquiera en casa de la vecina. Si la COGEN FUERA DE BASE la guardan.” (P. J. Gutiérrez, “Trilogía sucia de La Habana”, pág. 286).

Cuando una persona la agarra, la coge  o se la lleva en el aire, es porque sabe captar y comprender rápidamente una idea o explicación y así lo reconoce la Real Academia Española (RAE).

Decimos ao (Inglés out) cuando se elimina o pone a un jugador fuera de juego. Es por eso que poner a alguien ao, equivale a atraparlo, cogerlo, hacer que fracase en su empeño. Y si es ao por regla, aseguramos que un proyecto o empresa determinada, está fracasada de antemano.

Si un individuo batea a (por) las dos bandas, significa que es bisexual. ¿Cuál es la razón? Generalmente un bateador derecho batea la pelota por la banda izquierda del campo de béisbol, un zurdo por la banda derecha. Un buen bateador, derecho o zurdo, batea por las dos bandas y de ahí el origen de la frase. Pero también refiriéndose a las preferencias sexuales de un individuo se dice que batea para la otra banda quien es homosexual.

Lanzarse (tirarse) de barriga es la acción desesperada que realiza una persona para alcanzar un objetivo, la frase está recogida en el Diccionario de la Real Academia (DRAE). En el béisbol es la jugada, en el que el corredor tiene que lanzarse de barriga y alcanzar la base, para que no lo pongan fuera del juego.

¿Y que hay de la BOLA?


BOLA es el nombre genérico que damos a la pelota que se utiliza en el juego de beisbol, y con relación a ella tenemos una caravana de frases:

Dejar (no ver) pasar la bola, equivale a no reaccionar ante una situación dada, por miedo o conveniencia.
♦“Coño, pues si tú te DEJAS PASAR ESA BOLA eres un comemierda, flaco.” (Paquito D’Rivera, “Mi vida saxual”, pág. 212). 
 
Esconder la bola, es desorientar, no mostrar a alguien las verdaderas intenciones que tenemos, ocultarle los detalles de un hecho.
♦“— ¿Qué hago? —preguntó el timonel, un tipo reseco con la piel oscura y cuarteada por el salitre.
     —Túpelo. Maréalo. ESCÓNDELE LA BOLA —ordenó el solista.”  (Jesús Díaz, “Dime algo sobre Cuba”, pág.88). 
♦“—Tú no me has ESCONDIDO LA BOLA...” (José Latour, “Mundos sucios”, pág. 114).   


Irse sin bolas. Fallar, no acertar con algo que se dice o hace.
♦“Aunque SE FUE SIN BOLA con mi apellido, y ni siquiera sabía el nombre de Abel... (E. Núñez Rodríguez, “Gente que yo quise”, pág. 19).


Parar bola. Equivale a prestar atención o interesarse por algo o alguien.
♦“Como nadie le PARA BOLA, desaparece discretico...” (Zoé Valdés, “Te di la vida entera”, pág. 217).


Toque de bola. Maniobra sorpresiva que se realiza con el objeto de confundir o engañar a otra persona.
♦“¿Nunca has dado un TOQUE DE BOLA con el fin de sorprender a tu rival y salir así de un apuro?” (Eliseo Alberto, “Informe contra mí mismo”, pág. 201).

Estar arriba de la bola. Frase ambigua utilizada en diferentes circunstancias. Estar pendiente de un asunto o tema; estar cerca de algo o alguien, del cual pueda sacarse algún beneficio; no perderse una fiesta, baile, etc.; estar al corriente de cualquier rumor, chisme o bola; etc.

¨“La música arremetió dentro de nuestros tímpanos con la letanía histérica de: HAY QUE ESTAR ARRIBA DE LA BOLA, ARRIBA DE LA BOLA, ARRIBA DE LA BOLA,… [...] Quise aclarar que la bola era algo inexplicable, sin sentido común, únicamente traducible al compás del baile, una metáfora más del sensualismo. Que la bola era todo y nada a la vez. Y que más bien era nada [...] El reparador de grabadoras se me acercó y se puso ARRIBA DE LA BOLA a estrujarse conmigo...” (Zoé Valdés, "Traficantes de belleza", pág. 159 – 161.) 

Darle (meterle) a algo en la misma costura. Es frase que también se origina en el argot beisbolero y se aplica a la persona, que conoce, tiene mucha experiencia o domina una materia, un asunto o un oficio de forma sobresaliente,
♦ “Le METO al danzón EN LA MISMA COSTURA.” (M. Cossio Woodward, “Sacchario”, pág. 194).

♦ “...para mí que ella si LE METE EN LA MISMA COSTURA a ese asunto,...” (Zoé Valdés, “Querido primer novio”, pág. 205). 

No paran aquí los símiles y metáforas beisboleras que encontramos en las frases cubiches. Más en el próximo post,


24 abr. 2013

RACISMO Y XENOFOBIA EN EL HABLA POPULAR CUBANA (V) Y FINAL.

Clasificación de las razas en el habla popular cubana.


La variedad de razas y el mestizaje crearon en Cuba una realidad lingüística, que ha dotado al cubiche de
Libro del historiador Juan F. Benemelis
 sobre el racismo en Cuba
un vocabulario amplio en matices a la hora de situar a una persona en la escala racial, de acuerdo con sus características personales.

Los términos y frases con connotaciones racistas en muchos casos, son utilizados ampliamente por todas las personas, independientemente del grupo étnico al que pertenezcan

Son variados los factores tomados en consideración para tal clasificación, siendo los principales el color y tono de la piel, el tipo y color del pelo, la forma de la nariz, y el grueso de los labios.

Normalmente se toman como modelo los rasgos característicos de la raza blanca, como son la piel clara, el pelo lacio, así como la nariz y labios finos, como veremos a continuación.
En el caso del pelo:

Pelo bueno. Se aplica al pelo de los mulatos que es lacio, sin ondas ni rizos.
“Mulatica bastante clara, bastante bonita, tenía el PELO BUENO y los ojos achinados,...” (Abilio Estévez, “Tuyo...”, pág. 200).
“…con PELO BUENO y todo, a mí nadie me jode, ella tenía su pinta de negro.” (L. Padura F., “La neblina...”,   pág. 142).
PASA y también por similitud fonética PASIÓN. Se dice de cada uno de los mechones de cabellos cortos,
crespos y ensortijados de los negros. Así lo define la Academia en el DRAE.
“...se plancha la PASA todos los días y lee, cosa rara entre las negras.” (Miguel Barnet, “Canción...”, pág. 75).
“...su pelo, al que el teñido amarillo no llegaba a impedir su tendencia a ser PASA, pese a parecer lacio.” (G. Cabrera I., “La Habana...”, pág311).
“...alabaron el garbo de una negra de PASAS entrecanas,...” (Alejo Carpentier, “Guerra...”, pág. 53).
“...las PASAS estiradas y cuidadosamente peinadas...” (Abilio Estévez, “El horizonte...”, pág. 94).
“Era un negrito como un muchachito, prieto hasta más no poder. Tenía PASA mala.” (Samuel Feijóo, “Mitología...”, pág. 141).
“...explicaba que lo de ella no era pelo sino «PASA de negra conga».” (A. Fdez.,  “Alina”, pág. 30).
“...con sus PASAS rojas y rebeldes...” L. Padura F., “Paisaje...”, pág. 83).
“...No, no, yo decía que si con mi PASIÓN si con la pasa, y se llevó las manos a su cabeza queriendo decir con su pelo,...” (G. Cabrera I., “Tres...”, pág. 56).  

BEMBA se dice de los labios gruesos y abultados, como suele ser los de los negros, y así lo recoge el DRAE, también en lenguaje coloquial se suele llamar así a la boca de cualquier persona.
“...enseñándole una dentadura risueña y blanquísima que pugnaba por zafarse de sus cimientos y escalar sus BEMBAS botadas.” (J. J. Armas Marcelo, “Así..., pág. 203).
“Nieves, la negra, repinta sus BEMBAS...” (Zoé Valdés, “Café...”, pág. 231).
“La pobre Juana la miraba sobrecogida y movía la cabeza con la BEMBA llena de alfileres,...” (A. Fernández, “Alina”, pág. 56).

En lo que al color de la piel se refiere, la clasificación es muchísimo más complicada y así encontramos una escala muy variada, que comienza con el vaso de leche, que es el individuo de piel extremadamente blanca y continúa con un gran abanico de tonos hasta llegar al negro de piel muy oscura.

COLORADO (DA). Persona pelirroja, de piel rosada y generalmente llena de pecas.
TRIGUEÑO (ÑA) es aquel individuo de raza blanca que tiene la piel oscura y pelo negro y que en España llaman moreno.
“...aprendí en el cine a distinguir los ojos verdes de los azules, el pelo rojo del castaño, la piel TRIGUEÑA de la meramente morena,...” (G. Cabrera I., “La Habana..., pág. 77). 
“Fortunato es TRIGUEÑO, demasiado TRIGUEÑO, mulato casi...” (Abilio Estévez, “Tuyo...”, pág. 91).
“Esbelta, TRIGUEÑA, de abundosa cabellera negra y ojos rasgados;...” (Samuel Feijóo, “Mitología...”, pág. 15).
“Era gitanamente TRIGUEÑA;...” (Armando Leyva, “Cuentos cubanos del siglo XX”, pág. 86).
“…en la gama de los colores de cubana, tenía el matiz «blanco-TRIGUEÑO»,…” (Carlos Loveira, “Generales…”, pág. 57).
“Era una TRIGUEÑA así, quemadita, pero no mulata, de pelo negro-negro, ondeado,…” (L. Padura F., “La neblina...”,   pág. 115).
BLANCONAZO (ZA). Mulato de piel muy clara, casi blanco.
“...mi papá salió mulato medio que BLANCONAZO.” (M. Barroso,“Amanecer...”, pág. 59).  
“...el rostro cetrino y liso de blanco amulatado o de mulato BLANCONAZO, afeitado con esmero...” (L. Padura F., “Paisaje...”, pág. 32).
INDIO, A. Se aplica al individuo de piel morena, rasgos faciales finos y pelo lacio muy negro,
CAPIRRO, RRA. Mulato de pelo y piel bastante claros.
“Todas blanconazas, el único CAPIRRO allí era yo.” (Miguel Barnet, “La vida...”, pág. 100).
LAVADO (DA). Dicho de una persona mulata: De piel clara. Así lo define el DRAE.
JABADO (DA) y también JÁBICO (CA). Mulato de piel y ojos claros y pelo rubio o rojizo (DRAE).
Mulata sandunguera.
“...una JABÁ divina,...” (Eliseo Alberto, “La fábula...”, pág.51).
“Era lo que se llama en Cuba un mulato JABAO, con los ojos azules y el pelo color mamoncillo.” (Miguel Barnet, “La vida...”, pág. 45). 
“Tenía el pelo rizado y pajizo de JABAO, con algún mulato criollo bordeándole las abuelas.” (A. Fdez. “Alina”, pág. 94).
“...esa JABAÍTA tuya que se las da de blanca y es tremenda chusma.” (P. J. Gutiérrez, “Trilogía...”, pág. 286).

Este último término es probable que se derive del nombre de cierta variedad de gallo o gallina que se caracteriza por tener las plumas risadas y de color grisáceo con manchas de otros colores, como también lo recoge el DRAE.
“durmió profundamente hasta que la despertó «Ruperto», su gallo JABADO,…” (Samuel Feijóo, “Tres...”, pág. 403). 
“—Le voy a dar la JABÁ y aquel quiquiriquí…” (A. Iznaga, “Los Valedontes”, pág. 89).

En la escala de los mestizos se encuentran también el mulato aindiado, que es un mulato de piel clara y pelo negro muy lacio, que se diferencia del indio por tener los rasgos faciales que denotan su mestizaje con esa raza; el mulato color cartucho, cuya piel es bastante clara, como el color de los cartuchos confeccionados con papel de estraza; y para terminar el mulato prieto, que define al mestizo de piel muy oscura, casi negra.
“...Él era blanco completo, así como tú. Pero se empató con mi abuela que es MULATA PRIETA y mi papá salió mulato medio que blanconazo.” (M. Barroso, “Amanecer...”, pág. 59).

Existe en el vocabulario cubano otra serie de palabras para clasificar a los individuos de la raza negra. Estos son, a mi juicio, los cubanismos con una mayor carga racista.

PRIETO (TA) se denomina al negro de piel bastante oscura
“...yo no soy negro PRIETO, más bien jabao,...” (P. J. Gutiérrez, “Trilogía...”, pág. 110).

Luego vienen los negros de piel muy oscura, los que se definen con las siguientes voces cubanas:
TINTO (TA) “…era un negro TINTO, retinto,…” (M. Cossio Woodward, “Sacchario”, pág. 40).
RETINTO (TA). “...se casó con mi mamá, que es RETINTA. Así que me atrasaron muchísimo.” (Miguel Barroso, “Amanecer...”, pág. 59).
“Era un negrote RETINTO, obeso y calvo,...” (Severo Sarduy, “Pájaros...”, pág. 83).
“...lo integraban siete habitaciones, todas de inquilinos negros RETINTOS, sin la mínima claridad.” (Gerardo del Valle, “Cuentos cubanos del siglo XX”, pág. 107).
AZUL. “...su novia lo había embarcado yéndose a sandunguear con un  negro AZUL a la Tropical.” (Zoé Valdés, “Traficantes...”, pág. 118).
TELÉFONO. “Miguelito era un negro TELÉFONO, muy despierto,...” (Miguel Barnet, “La vida...”, pág. 142).
TIZÓN. “...no entiendo como no le picaste la cara cochina a es cacho de TIZÓN.” (Zoé Valdés, “Café...”, pág. 328).

Y para terminar esta serie de post, una frase comparativa de negrura: 
Negro (prieto) como un totí (cao). “Isidro Acea, el coronel, que era NEGRO COMO EL TOTÍ, cogió su coche...” (Miguel Barnet, “Cimarrón”, pág. 198).
“...un motorista de nombre Eladio, NEGRO COMO EL TOTÍ.” (Miguel Barnet, “Gallego..”, pág. 153).
“...tengo un hijo de cinco años..., con un negro... Ivancito..., salió PRIETO COMO UN TOTÍ, igual que su padre,...” (P. J. Gutiérrez, “El rey...”, pág. 60).
“...un marido, según ella «NEGRO COMO UN TOTÍ»,...” (P. J. Gutiérrez, “Trilogía...”, pág. 47).
“Soy flaca, fea, y para colmo, NEGRA COMO UN TOTÍ.” (A. Valle, “Habana…”, pág. 317).

Les dejo un par de videos donde se puede escuchar algunos de estos cubanismos.

 Mulata  Canción afro de Amadeo Roldán para un texto de Nicolás Guillén (Canta Ramón Calzadilla)


Belen. Canción de cuna. Canta Ignacio Villa (Bola de Nieve)




7 mar. 2013

RACISMO Y XENOFOBIA EN EL HABLA POPULAR CUBANA (IV).


Palabras y frases con marcado sentido racista.


En Cuba el racismo se oculta sutilmente tras múltiples disfraces. Mirado el fenómeno desde el punto de vista social, puede considerarse como un racismo cargado de cierta afabilidad, en el que las personas muestran relativa tolerancia, pero cada uno sabe que parcela ocupa.
El blanco discrimina al negro y al mestizo y estos responden, devolviendo ofensas por el desprecio que han recibido. Para estos últimos es muy socorrida la frase: El que no tiene de congo, tiene de carabalí, o su equivalente El que no tiene de dinga tiene de mandinga, que aplican a esa persona que alardea de ser de raza blanca y se olvida de la posible mezcla con sangre africana, de sus ancestros.
“En Cuba los esclavistas (es decir, toda la población blanca de la isla) consideraban que el otro cuando NO TENÍA DE CONGO TENÍA DE CARABALÍ.” (G. Cabrera I., “Vidas para leerlas”, pág. 239).
“Porque aquí EL QUE NO TIENE DE CONGO TIENE DE CARABALÍ.” (Zoé Valdés, “Te di la vida entera,”, pág. 109).
De la misma forma y con la misma intención se hace referencia al conocido verso del poeta boricua Fortunato Vizcarrondo ¿Y tu abuela, dónde está?
“— ¿Y TU ABUELA DONDE ESTÁ blanquito?” (M. Cossio Woodward, “Sacchario”, pág. 110).
“Tú serás muy blanca y de ojos verdes, pero, ¿Y TU ABUELA DONDE ESTÁ?” (Zoé Valdés, “Café...”, pág. 132).

Las palabras NEGRO (GRA) y los diminutivos NEGRITO (TA) pueden resultar amigables o despectivas, de acuerdo a la forma y el contexto en que se utilicen.
“—Oye, ¡acere! el NEGRITO esta en cana.” (Dariel Alarcón, “Memorias...”, pág. 262).
“Le voy a pedir una colcha al NEGRITO de los Reyes Magos.” (Eliseo Alberto, “La fábula...”, pág.113).
“Al NEGRITO comemierda que lee poesía no le interesa la política, si nos joden o no los cabrones americanos,...” (J. J. Armas Marcelo, “Así en La Habana...”, pág. 296).
“...los NEGRITOS se escabullían cada vez que lo veían, bajaban la cabeza o cruzaban a la acera contraria.” (Miguel Barnet, “Canción...”, pág. 67).
“…le había coreado con toda la pandilla de NEGRITOS mataperros, chino, chinito, tu mamá…” (M. Cossio Woodward, “Sacchario”, pág. 32).
“…replicaba un ñañaroso NEGRITO,…” (Carlos Loveira, “Generales…”, pág. 320).

Mi negro y mi negra es un tratamiento cariñoso que se dan las parejas de amantes, semejante a mi chino y mi china, papi y mami y otras similares. Pero más habitualmente, cuando se hace referencia a una persona de raza negra de forma despectiva, se la llama NICHE y así lo reconoce el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), también se usan los equivalentes NICHARDO (DA).
“Un NICHE. Hijita: un totí. ” (Eliseo Alberto, “Informe...”, pág. 273). 
“Soy lo que Makarenko llamaría una NICHE atípica.” (Eliseo Alberto, “La fábula...”, pág.112).
“—Es la primera vez que a una mujer de nuestra familia la atiende un NICHE —comentó——. Antes un negro jamás se habría atrevido a poner sus manos sobre una blanca, muchacho.” (Roberto Ampuero, “Nuestros...”, pág. 93).
“...dos eminentes hombres blancos de la raza negra (o dos «NICHES» de piel blanca, como mejor les parezca),...” (Paquito D’Rivera, “Mi vida...”, pág. 44).
“...para dar paso a la nueva realeza NICHE...” (M. Vázquez Montalbán, “Y Dios...” pág. 29).
“ciento de miles de cuchillos, navajas, machetes, patas de cabra y cizallas, que comprarán ávidamente los NICHARDOS.” (Zoé Valdés, “Traficantes...”, pág. 30).

Otro cubanismo, también recogido en el DRAE, para referirse a la persona de raza negra es PRIETO (TA).
“...su marido. Negro, además. Un PRIETO, dice. Yo no soy racista. ” (Eliseo Alberto, “Informe...”, pág. 273). 
“…tengo una PRIETA apalabrá…” (F. Chofre, “La Odilea”, pág. 139).
“...no hay modo de que el PRIETO recoja los cheles y salga echando.” (P. J. Gutiérrez, “Trilogía...”, pág. 269).

Una blanca equivale a dos negras.
Las principales voces despectivas y discriminatorias para referirse a una persona de raza blanca son: MÚCARO y MACRI o MACRÍ ambas de origen africano. También son profusamente utilizados en este sentido los diminutivos BLANQUITO (TA)
“...qué pinga te pasa BLANQUITO, qué tú miras,...” (Eliseo Alberto, “Informe...”, pág. 285).  
“Yo era distinto, en el sentido de que no me gustaba ni tratar a los BLANQUITOS.” (Miguel Barnet, “Cimarrón”, pág. 68).
“…dice que está por nacer el BLANQUITO que le ponga un pie delante en un tablero.” (M. Cossio Woodward, “Sacchario”, pág. 179).
“…y supe la morbosa felicidad que le daba templarse a aquella BLANQUITA...” (Abilio Estévez, “Los palacios...”, pág. 161).
“Hace un año que vive con un BLANQUITO chulo, jodedor y mujeriego.” (P. J. Gutiérrez, “Trilogía...”, pág. 139).  
“—Suelta el gallo, BLANQUITO. (E. Núñez Rodríguez, , “Gente...”, pág. 9).

En tiempos de la colonia se utilizaba la voz NEGRADA en el sentido que alude el DRAE, como un conjunto o reunión de negros esclavos que constituía la dotación de una finca, Actualmente se aplica en forma despectiva a cualquier grupo o reunión de negros.
Y si una persona hace algo muy chapucero, sin arte ni esmero o realiza una acción que resulta una torpeza, se dice que ha hecho una negrada. (Continúa)

8 feb. 2013

RACISMO Y XENOFOBIA EN EL HABLA POPULAR CUBANA (III).


El tema del racismo en el habla popular cubana, es el más espinoso a tratar en estos posts, pues como ya he comentado es muy controversial y levanta pasiones, en ocasiones, demasiado exacerbadas.

Desde principios de los años sesenta del pasado siglo, se quiso borrar de un plumazo este problema heredado del pasado colonial. Por obra y gracia de unos cuantos decretos “desapareció” un fenómeno histórico, presente en la idiosincrasia del pueblo cubano desde el instante mismo del descubrimiento de la isla y la introducción de mano de obra esclava africana.

Imagen tomada del Blog http://cruzarlasalambradas.wordpress.com/
Hoy es un tema que necesita ser sacado a la luz y debatido públicamente, como ya está demandando la nueva e incipiente sociedad civil.

Históricamente se han erigido algunos patrones determinantes, que incluso los propios discriminados han aceptado como buenos, de los cuales surgen los vocablos cubiches que los definen. Así los verbos ATRAZAR y ADELANTAR adquieren un significado racista, que es aceptado por todos y que centra en el color de la piel de la madre que engendra a un mestizo, la utilización del uno o del otro.

En su libro “Cuba-España, España-Cuba. Historia común” el gran historiador cubano Manuel Moreno Fraginal lo define así:
“...la mujer blanca normalmente podía engendrar blancos, pero si cruzaba con negros tendría mulatos, lo que sería un retraso demográfico. La negra, en vez de parir negritos, generaría mulatos blanqueando así la sociedad. El habla popular había creado ya dos términos esencialmente racistas a partir del proceso biológico del engendramiento: ADELANTAR cuando el nacido es más blanco que la progenitora: ATRASAR cuando es más negro.”

“Ahora sólo quieren mezclarse con los blancos. Ellos dicen que «para ADELANTAR la raza».” (P. J. Gutiérrez, “Trilogía sucia de La Habana”, pág. 138).
“Debieron casarse con hombres blancos, para ADELANTAR la raza.” (Isabel Holgado F., “¡No es fácil!”, pág. 169).
“Él era blanco completo, así como tú. Pero se empató con mi abuela que es mulata prieta y mi papá salió mulato medio que blanconazo. Encima, se casó con mi mamá, que es retinta. Así que me ATRASARON muchísimo.” (M. Barroso, “Amanecer con hormigas en la boca”, pág. 59).
“... ¿cómo puedes acostarte con un hombre que se lo ha hecho a una negra? ¡Eso ATRASA, m’hijita!” (Alina Fdez. “Alina”, pág. 120).  

En su obra “La muerte del Ñeque” el dramaturgo cubano José Triana da nombre a cada uno de sus personajes y lo identifica por el color de la piel. A uno de ellos, al que llama Hilario García, lo define como mulato adelantado de 45 años.
La Academia reconoce este vocablo como cubanismo en la cuarta acepción, pero comete el error de definirlo sin tomar en consideración el color de la piel de la progenitora.  
Adelantado, da. 4. adj. coloq. Cuba. Dicho de un mulato: Que tiene más rasgos de blanco que de negro.

Veamos algunos ejemplos:
“...es una mulatica, muy ADELANTADA, dice ella cuando está de vena, que se tiñe el pelo de rubio y se maquilla mucho y se pone la ropa más estrecha de esta isla...” (G. Cabrera Infante, “Tres tristes tigres”, pág. 147).
“La verdad es, que con ese cutis mate de india ADELANTADA, mi hija estaba bella.” (Alejo Carpentier, “El recurso del método”, pág. 21).
“Candita, por su piel y su pelo, mulata muy ADELANTADA, podía pasar por blanca,...” (Gerardo del Valle, “Cuentos cubanos del siglo XX”, pág. 107).
“Soledad está disconforme porque sus hijas, mulatas, se han casado con hombres también mulatos. En sus propias palabras, «es una lástima que ellas se casaran con hombres más ATRASADOS.” (Isabel Holgado F., “¡No es fácil!”, pág. 169).

De paso aclaro que la voz ATRASADO, DA., también define a la persona que lleva mucho tiempo sin tener relaciones sexuales, de la que igualmente se dice en cubiche que está a dieta, mangrino, ruino o que tiene un queso.

En el caso de una pareja interracial, cuando una persona de raza blanca se une a otra de la raza negra o viceversa, se le llama PIOLO (LA).
“Le gustaba el migajón de pan, porque era PIOLA.” (Miguel Barnet, “Gallego”, pág. 116).

De la persona de raza blanca que tiene relaciones sexuales con otra de raza negra o mestiza, o del mestizo de piel clara que gusta de las relaciones sexuales con negros, se dice que quema petróleo, o que es petrolero.
“Mi hija, su hija, con un negro, QUEMANDO PETRÓLEO. ” (Eliseo Alberto, “Informe contra mi mismo”, pág. 273). 
“No te acostarás con Lázaro, te lo advierto, porque es negro y a ti no te gusta QUEMAR PETRÓLEO. Puros rubios” (Eliseo Alberto, “Caracol Beach”, pág. 161)
“...turistas españoles e italianos, de esos que se enamoran de la piel color miel y cuando QUEMAN PETRÓLEO se quedan pegados al olor de la hembra mulata...” (J. J. Armas Marcelo, “Así en La Habana como en el cielo, pág. 133). 
“...mucho más yo, que he QUEMADO tanto PETRÓLEO.” (Miguel Barnet, “Gallego”, pág. 138).                                      
“—«Y a tí por las negras.»  —«Usted sabe mi compadre, que yo soy PETROLERO.»  —«PETROLEROS somos todos allá»...” (Alejo Carpentier, “El recurso del método”, pág. 14). 

28 ene. 2013

RACISMO Y XENOFOBIA EN EL HABLA POPULAR CUBANA (II).


Como toda regla tiene su excepción, no a todos los españoles en Cuba se les llama gallego.
Así a la persona o cosa originaria de Islas Canarias se le llama, por antonomasia, ISLEÑO. Los cubanos, aun siendo isleños, nunca se denominan como tal.
“...un mojo verde hecho con vinagre, ajo, cilantro y perejil, cosecha gastronómica de su origen ISLEÑO que había traído a Cuba desde Canarias...” (J. J. Armas Marcelo, “Así en La Habana como en el cielo” pág. 149).
“...en esa época existían los filipinos, los chinos, los ISLEÑOS y cada vez había más criollos.” (Miguel Barnet, “Cimarrón”, pág. 73).
“...hija de un ISLEÑO rico, se fue con su padre [...] para Islas Canarias.” (Samuel Feijóo, “Tres novelas de humor”, pág. 98).
“Los ISLEÑOS —como se llamó siempre en Cuba a los naturales de las islas Canarias—...” (M. Moreno Fraginals, “El Ingenio”, Tomo I, pág. 300).

Se distinguían además los andaluces, a quienes por su acento y forma típica de hablar, eran llamados CURROS y CATALÁN fue por mucho tiempo sinónimo de comerciante. Ambas voces están en desuso.

El lenguaje vernáculo cubano recoge también otras voces para designar a individuos de las diferentes nacionalidades que emigraban a la isla, veamos las tres siguientes: CHINO; MORO y POLACO

La voz española CHINO, se aplica genéricamente a cualquier persona de origen asiático, sin considerar su procedencia. Su equivalente cubiche es NARRA.
...la firma japonesa... —y extrajo entonces el bloc del bolsillo posterior de su pantalón y leyó—, la Mitachi, porque esos CHINOS llegan a Cuba dentro de unos días...” (L. Padura F., “Pasado perfecto”, pág. 182).
 “...se enamoró del chino cocinero sin casta familiar. De la unión del NARRA con la islandesa, vieron la luz cinco niños.” (Zoé Valdés, “Te d la vida entera.”, pág. 14).

También se usa como tratamiento cariñoso que da el hombre o la mujer a su pareja y con ese significado lo acepta la Academia en su diccionario (DRAE).
—Aquí no nos dejan, mi CHINO —contestó sonriéndose—, ni movernos.” (J. J. Armas Marcelo, “Así en La Habana como en el cielo, pág. 272).
—Pero ¿qué te pasa mi CHINO?” (L. Padura F., “La neblina del ayer”, pág. 236).

Otros vocablos muy utilizados para referirse a los chinos son: PAISANO y su apócope PAISA, CAPITÁN y el despectivo CHINO PALANQUETA, este último ya en desuso.  
Era cierto, se dijo Maximiliano, que a él le decían «CAPITÁN» cuando llegó a la isla. A todos los chinos los llaman «CAPITÁN».” (Zoé Valdés, “La eternidad del instante”, pág. 215).
— ¿Qué?, ¿tienes fiesta? — preguntó con sonriente confianza el chino que trabajaba como dependiente de la bodega, y Mario Conde lo miró a los ojos.
      —No, PAISANO, un velorio —y salió a la calle.” L. Padura F., “Paisaje de otoño”,pág. 17).  

La considerable inmigración china dejó una marcada huella en la formación de la nacionalidad cubana, tanto en su componente racial, como en el cultural. Huella que se observa en el habla popular, donde encontramos con frecuencia expresiones muy gráficas que revelan esa influencia china:

De la persona desgraciada y que la mala suerte golpea con frecuencia, se dice que tiene un chino atrás
“…parese que TENGO UN CHINO ATRÁS que no deja toparme con el camino de mi casa.” (F. Chofre, “La Odilea”, pág. 71).
...dicen que los chinos traen mala suerte. ¿No has oído el dicho que «fulano TIENE UN CHINO DETRÁS» de alguien que está muy fastidiado.” (Zoé Valdés, “La eternidad del instante.”, pág. 278). 

Los hay que se quejan de su pésima situación económica, pero si es mujer, se le aconseja una solución ocurrente: Búscate un chino que te ponga un cuarto
«BÚSCATE UN CHINO QUE TE MONTE UN CUARTO», decía el refrán, cuando una mujer se hallaba en la calle y sin llavín. ” (Zoé Valdés, “La eternidad del instante”, pág. 215).

Hay muchos guaposos que alardean de sus hazañas, pero todos saben que en el fondo, son muy cobardes e incapaces de tirar un gollejo a un chino.

Y si tu mal no tiene cura o estás abocado a una situación catastrófica entonces te dirán que no te salva ni el médico chino
Esta vez NO LO SALVA NI EL MÉDICO CHINO.” (M. Barroso,“Amanecer...”, pág. 245). 
—A ti NO TE SALVA NI EL MÉDICO CHINO —masculló...” (Zoé Valdés, “La eternidad...”, pág. 235).

Ala persona incauta se le puede engañar como a un chino.
Si no entiendes algo o estás ajeno a lo que se está tratando, te dicen que estás en China o te quedaste en China.
Ponérsela en china a alguien, equivale a meter a esa persona en apuros, ponerla ante una situación escabrosa, de difícil solución. Y si por ello esa persona está ofuscada o muy preocupada, se dice que la tienes hablando en chino. Ambas frases aceptadas por la Academia.
Recuerdo que de niño utilizábamos con algunos chinos, una frase de sentido equívoco y gracioso, que decía: Chinito manila pa Cantón, dame la contra de chicharrón.  
  
Además tenemos otros cubanismos que aluden a la misma procedencia: 
 Frijolitos chinos.  Son los frutos de una planta leguminosa y sus brotes, los llamados en España brotes de soja.
Pelo chino. Es el pelo negro muy lacio y rebelde.
Palitos chinos. Juego en que se tiran un grupo palillos de colores y se trata de levantar uno a uno sin que otro cualquiera se mueva.
Damas chinas. Juego de mesa sobre un tablero en forma de estrella, en las que se va avanzando con bolas o canicas de cristal de diferentes colores, pasando de una punta a la contraria de la estrella.
Caja china. Es una especie de horno para cocinar alimentos, con brasas sobre su tapa o también un instrumento musical de percusión.
La charada china. Es un conjunto de números del uno al treinta y seis a los que se le asigna el nombre de uno o más objetos, animales, plantas, características, etc., con los que se  hacen cábalas, principalmente con las imágenes de los sueños, para jugar  la bolita (Tipo de lotería clandestina)
¨“Yo jugué mucho a la CHARADA CHINA y me saqué, tuve suerte con el treinta y seis, cachimba, el último número de la lista china,...” (Miguel Barnet, “La vida...”, pág. 109).
“...los banqueros de CHARADA CHINA, de «bastos y espadas», de pasa pasa, ejercitaban sus manos...” (Alejo Carpentier, “Guerra...”, pág. 38).
“...jugaron a la bolita esa noche. Jugaron el 50, que es policía según la CHARADA CHINA, el 67, puñalada. El 63, asesino. El 84, sangre y el 12, mujer mala.” (P. J. Gutiérrez, “Trilogía sucia de La Habana”, pág. 86).

China pelona. Cantos rodados a orillas de los ríos o en las playas.
...entre una profusión de CHINAS PELONAS batidas por las olas, encontró una botella verde...” (G. Cabrera I., “Así...”, pág. 115).
...herraduras azuladas por chispas de CHINAS PELONAS,...” (Alejo Carpentier, “Guerra...”, pág. 129).
¿Era casualidad que aquélla fuese la única calle cubierta por esas piedras redondas de río que en Cuba se llamaban CHINAS PELONAS?” (Daína Chaviano, “El hombre,..., pág. 167).
A la orilla del río las dos mujeres observan el juego de trasparencias del agua que corre clara entre las CHINAS PELONAS.” (Carmen Díaz, “La Silla...”, pág. 85).

MORO. Este vocablo traído de España designaba en Cuba a los extranjeros provenientes de países árabes y a otras personas con su parecido físico. Generalmente se dedicaban al comercio o a la venta ambulante. Actualmente se aplica a los mulatos de tez oscura, cabello negro lacio y facciones finas y así lo reconoce el DRAE.
“...en mi provincia natal todos los libaneses y sirios eran llamados MOROS,...” (G, Cabrera Infante, “La Habana para un Infante Difunto”, pág69).

POLACO. Era un tipo de inmigrante que se caracterizaba por dedicarse al comercio y hablar con dificultad el español. El vocablo surge debido a la existencia de un gran número de comerciantes judíos de origen polaco cuyos almacenes ocupaban la calle Muralla y las aledañas en La Habana Vieja, de ahí que a muchos de estos comerciantes se le llamara polaco aunque en la gran mayoría de los casos no eran de esta nacionalidad. También se aplica el mote a sus descendientes aunque hayan nacido en Cuba. 
“...en La Habana todo judío, fuera alemán, húngaro, búlgaro, ruso y hasta lituano era llamado POLACO,...” (G, Cabrera Infante, “La Habana...”, pág69).
“...me acuerdo de los “POLACOS”. A todos les decíamos así, pero vaya usted a saber de donde eran.” (Carmen Díaz, “La Silla turca”, pág. 126).

En la primera década del siglo XXI algunas de estas voces han desaparecido del vocabulario cubiche, como desaparecieron los inmigrantes, el comercio y tantas otras cosas que han transformado drásticamente la isla después de más de medio siglo de desatinos. 

19 ene. 2013

RACISMO Y XENOFOBIA EN EL HABLA POPULAR CUBANA.

El tema lingüístico que voy a tratar en los siguientes posts (que serán varios porque este es un tema extenso y controvertido), es hoy por hoy muy complicado y aunque tiene una presencia relevante dentro de la sociedad cubana, es poco debatido debido a las impetuosas 
discusiones que provoca y a las consecuencias que se pueden derivar de tales discuciones.
Hablar de racismo en Cuba es considerado desde hace mucho tiempo tabú, por lo que muchos lo eluden y prefieren, como decimos en cubiche no tocar esa tecla.

Por eso voy a abordar este tema sin entrar en consideraciones políticas, históricas, culturales, filosóficas o de cualquier otra índole. Me ceñiré única y exclusivamente a exponer sin matices, las palabras y expresiones con connotaciones de tipo racista, que emplean los cubanos a diario.

Para identificar el abanico de razas, nacionalidades y procedencias, existe un grupo de voces cuyo sentido depende principalmente del contexto en que se utilizan. En ocasiones revisten un matiz cariñoso, peyorativo, racista, xenófobo o simplemente son usadas en tono de burla o broma, al igual que las frases que de ellas se derivan.

Comencemos con la voz GALLEGO.
Ya desde finales del siglo XIX todos los inmigrantes peninsulares que se radicaban en Cuba, al igual que sus descendientes, eran denominados gallegos. Según el famoso historiador cubano ya desaparecido, Manuel Moreno Fraginals, se debió principalmente a que Galicia era en aquel entonces, la región de España de donde procedía la mayoría de esos inmigrantes. Esta denominación es compartida por otros países de la América hispánica.

He aquí algunos ejemplos salidos de las plumas de nuestros ilustres escritores cubiches:

“— ¿Tú eres hijo del GALLEGO que estaba aquí?” (Dariel Alarcón, “Memorias de un soldado cubano”, pág. 23).
“«A ver cuándo nos visitas, GALLEGO», dijo el del Comercio Exterior, «en Cuba queremos mucho a España»,...” (Eliseo Alberto, “Informe contra mí mismo”, pág. 102).
 “— GALLEGO, ¿verdad? Mi familia viene también de las Vascongadas.” (Miguel Barroso, “Amanecer con hormigas en la boca”, pág. 16).
“Bueno, quiero decir que le dije, GALLEGO, eres un corcho español,...” (G. Cabrera Infante, “Tres tristes tígres”, pág. 53). 
 “Aunque en mi país fuera usted de Algeciras, Pamplona, Lanzarote o Alcañiz-Teruel, yo que carajo sé la razón, lo llamarían siempre «GALLEGO»,...” (Paquito D’Rivera, “Mi vida saxual”, pág. 259).
“Es un GALLEGO de Asturias.” (P. J. Gutiérrez, “Trilogía sucia de La Habana”, pág. 167). 

“A fines del siglo XIX a todos los peninsulares les llamaban GALLEGOS; pero era por el predominio de Galicia en la inmigración de entonces. Inclusive el término GALLEGO tuvo siempre una cierta connotación cariñosa.” (M. Moreno Fraginals, “Cuba- España, España-Cuba. Historia común...”, pág. 349).
“Quizás el único español al que no se llamaba GALLEGO en Cuba fue a Eduardo Muñoz, El Sevillanito,… (E. Núñez Rodríguez, “Gente que yo quise”, pág. 31).
“— Dice Reina Esmeralda, mi hija, que usted es GALLEGO.
      —Andaluz.
      —Aaah, ¿y cuál es la diferencia, mi niño? ¿Eso no es España?” (Zoé Valdés, “Lobas de mar”, pág. 238).

Centro Gallego de La Habana

También existen en el habla cubana otros vocablos que se aplica a los españoles como GAITO y GALIFARDO, pero estas ya revisten un sentido jocoso y en ocasiones peyorativo.


“...veinticuatro entre dos, doce; GAITO, facilito,... ” (Eliseo Alberto, “Informe contra mí mismo”, pág. 277).  
“Un gallego está comiendo
   con un negro en compañía,
   o el GAITO le debe al negro
   o es del negro la comía.” (Miguel Barnet, “Gallego” pág. 138).
“...ni siquiera me has dicho qué hubo con el GAITO...” (L. Padura F., “Pasado perfecto”, pág. 62).
“...cañonazos, banderas, y la ostia peluda, como dirían los GALIFARDOS.” (Paquito D’Rivera, “Mi vida saxual.”, pág. 165).

Por otra parte si eres de esas personas que no logra seguir los pasos y movimientos de un baile, que baila mal y sin gracia o que no coge el ritmo al tocar un instrumento musical, en especial los de percusión, te gritarán en Cuba ¡GALLEGOOOOO!...

Los cambios experimentados a partir de las últimas décadas del pasado siglo, tanto en Cuba como en España, provocaron que la corriente migratoria hacia la Isla se paralizara y que en su lugar se generara un nuevo flujo, pero esta vez de turistas que viajan a Cuba en busca de algo más que arte e historia.
Este fenómeno ha provocado que el uso de la voz gallego, aunque se mantiene vigente en el sentido indicado, vaya decayendo sustituida por una nueva, con significado algo distinto y generalmente peyorativo. Me refiero al término PEPE, que desde hace varias décadas se viene utilizando por algunos sectores de la población, ligado a actividades muchas veces ilícitas .

“Las que consiguen «enganchar» a un PEPE son objeto de envidia entre sus compañeras.” (Isabel Holgado F., “¡No es fácil!”, pág. 246).
“...mulaticas casi niñas, o negritas cabezas de clavos, abandonadas por sus PEPES o escapadas de ellos.” (Zoé Valdés, “La nada cotidiana”, pág. 104).
“…las jineteras de alcurnia, esas nos dejan vacíos y también compran ron y tabaco para sus PEPES. (A. Valle, “Habana Babilonia, pág.146).  
(Continúa)